jueves, 9 de julio de 2026

J ULIO9 DE 2026

El territorio como construcción científica

Hablar de territorio no es simplemente referirse a una porción delimitada de la superficie terrestre. El territorio no es un dato natural, ni una evidencia material que se impone por sí misma. Es, ante todo, una construcción científica, histórica y política. En otras palabras, el territorio no existe como objeto de conocimiento sino en la medida en que determinadas disciplinas, enfoques teóricos y prácticas sociales lo producen como tal.

Desde una perspectiva epistemológica, el territorio se constituye cuando el espacio es problematizado. La ciencia —particularmente la geografía, pero también la sociología, la antropología, la ciencia política y las ciencias ambientales— transforma el espacio en objeto de análisis al dotarlo de categorías, escalas, metodologías y marcos interpretativos. Así, el territorio deja de ser mera extensión física y pasa a ser comprendido como espacio apropiado, organizado, regulado y significado por actores sociales.

Esta construcción científica implica al menos tres dimensiones fundamentales.

1. Dimensión conceptual

El territorio es una categoría analítica. No se trata simplemente de un “lugar” o de una “región”, sino de una forma particular de entender la relación entre sociedad y espacio. Cuando hablamos de territorio, introducimos nociones de poder, control, soberanía, identidad y conflicto. El territorio supone siempre algún tipo de apropiación: jurídica, simbólica, económica o cultural.

En este sentido, la ciencia no describe pasivamente territorios ya dados; los conceptualiza. Define qué cuenta como territorio, cuáles son sus límites, qué actores lo configuran y qué dinámicas lo atraviesan. Las fronteras, por ejemplo, no son solo líneas en un mapa: son dispositivos construidos, legitimados y reproducidos a través de discursos científicos, normativos y políticos.

2. Dimensión metodológica

El territorio también es producto de técnicas y herramientas. La cartografía, los sistemas de información geográfica, los censos, los estudios de campo y los modelos espaciales no solo representan la realidad: la organizan y la estabilizan como objeto de conocimiento.

Mapear es un acto científico, pero también es un acto de poder. Al delimitar, clasificar y jerarquizar, las prácticas científicas producen una determinada imagen del territorio que orienta decisiones públicas, inversiones privadas y disputas sociales. De esta manera, el territorio se convierte en una construcción técnica que combina datos empíricos, marcos teóricos e intereses institucionales.

3. Dimensión política y social

Ninguna construcción científica es neutral. El territorio es inseparable de relaciones de poder. Los Estados definen territorios nacionales; los gobiernos planifican territorios administrativos; las comunidades reivindican territorios identitarios; las empresas configuran territorios productivos.

La ciencia participa en estas definiciones. Cuando categoriza áreas como “periféricas”, “centrales”, “productivas”, “marginales” o “estratégicas”, está contribuyendo a consolidar terminadas miradas sobre el espacio. Así, el territorio no solo es objeto de estudio, sino también campo de disputa.

Reconocer el territorio como construcción científica implica asumir que su definición cambia históricamente. Las transformaciones tecnológicas, los procesos de globalización, las migraciones, las redes digitales y las crisis ambientales reconfiguran constantemente lo que entendemos por territorio. Hoy, por ejemplo, los territorios ya no pueden pensarse únicamente desde la contigüidad física: las redes digitales, las plataformas y los flujos transnacionales complejizan las formas de apropiación y control espacial.

Mag,Prof Gladys Clavijo

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El mapa satelital que muestra la magnitud de la destrucción en La Guaira, la zona más afectada por los terremotos de Venezuela

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miércoles, 8 de julio de 2026

lunes, 6 de julio de 2026

 JULIO 6 DE 2026

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Nuevas evidencias revelan antiguos tsunamis en Atacama

El objetivo de este trabajo es determinar si este inusual depósito se formó por grandes olas de tsunami y cuando tuvo lugar este evento


viernes, 3 de julio de 2026

 JULIO 3 DE 2026

EN NUESTRA PÁGINA DE EVENTOS CULTURALES ACCEDEMOS A ACTIVIDADES PARA JULIO EN EL CENTRO CULTURAL ESPAÑA

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Que no te gane el frío

Cartelera de julio: teatro, música y planes para todos los gustos

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martes, 30 de junio de 2026

 JUNIO 30 DE 2026

EN NUESTRA PÁGINA DE ESTUDIOS RURALES ACCEDEMOS AL EJEMPLAR N 85 DE LA REVISTA DEL INIA


jueves, 25 de junio de 2026

 25 DE JUNIO DE 2026 

TERREMOTO EN VENEZUELA


Qué se sabe de los dos fuertes terremotos que causaron muertes y daños en CaracaDos potentes sismos sacudieron este miércoles Venezuela y se han reportado al menos 164 muertos y más de 970 heridos, además de extensos daños.

El primer terremoto, de magnitud 7,2, se produjo en la zona de la costa central de Venezuela a las 18:04, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés). Tuvo su epicentro cerca de la ciudad de San Felipe, en el estado de Yaracuy, unos 280 km al oeste de Caracas.

Un segundo terremoto, ocurrido apenas 39 segundos después, e incluso más potente, afectó la misma zona. El epicentro estuvo cerca del municipio de Yumare, un poco más al norte, y tuvo una magnitud de 7,5.s y otras zonas de Venezuela.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó en la medianoche que los estados de Caracas, La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón se vieron afectados por los dos terremotos y las más de 30 réplicas que les sucedieron.


Tremendos terremotos en Venezuela.
Los sismos del 25 de junio de 2026 en Venezuela, de magnitud superior a 7, figuran entre los más intensos en un siglo en la región. Expertos del GFZ alemán explican el choque de placas, el riesgo de réplicas y por qué no hay vínculo con Italia o California.
Los terremotos que sacudieron Venezuela en la madrugada del 25 de junio de 2026 se cuentan entre los más potentes registrados en la región en los últimos 100 años, de acuerdo con la evaluación de Torsten Dahm, investigador del Centro Helmholtz de Geociencias (GFZ) con sede en Potsdam. La advertencia central del especialista —recogida por Deutsche Welle— es clara: un episodio de esta magnitud suele traducirse en daños extensos, especialmente cuando el movimiento ocurre a poca profundidad.
Por qué tembló precisamente ahí: el choque de placas
Según Dahm, la explicación geológica se encuentra en una zona de falla donde interactúan varias placas tectónicas.
En esa franja del norte de Sudamérica, el empuje y deslizamiento entre la Placa del Caribe y la Placa Sudamericana es el motor principal de sismos recurrentes.
El experto, citado por la Agencia de Prensa Alemana y reproducido por DW, subraya que la acumulación de tensiones durante largos periodos en los bordes de placas es la causa típica de estos terremotos. Cuando esa energía se libera, el resultado puede ser un temblor mayor y, a menudo, una secuencia posterior de réplicas.
¿Fueron uno o dos terremotos? La discusión técnica
Una de las preguntas abiertas tras el episodio es si se trató de un único gran evento o de dos terremotos fuertes en rápida sucesión. En la comunidad científica hay debate, pero el Centro Helmholtz de Potsdam se inclina por la hipótesis de dos temblores separados por unos 30 segundos.
Las mediciones también muestran pequeñas diferencias entre instituciones. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó magnitudes de 7,2 y 7,5. El instituto de Potsdam, en cambio, estimó 7,3 y 7,4.
En términos de percepción del riesgo, las variaciones no cambian lo esencial: ambos registros sitúan el episodio en la franja de terremotos capaces de generar daños graves, sobre todo en zonas densamente pobladas y con edificaciones vulnerables.
Daños esperados: profundidad, construcción y densidad urbana
Dahm anticipa “daños considerables” a partir de las estimaciones iniciales. El pronóstico no se apoya solo en el número de magnitud: también pesa la profundidad del evento, que fue baja, lo que tiende a intensificar la sacudida en superficie.
A ese factor se suman dos variables determinantes en cualquier emergencia sísmica: la calidad de las construcciones y la densidad de población. En otras palabras, el impacto final no lo dicta únicamente la geofísica; lo terminan de definir las condiciones urbanas y estructurales del territorio afectado.
¿Vendrán más temblores? El papel de las réplicas
Tras un terremoto de gran magnitud, lo habitual es que se registren réplicas. “Por lo general hay bastantes”, señaló Dahm. En las primeras ocho horas posteriores a los dos sismos casi simultáneos, mediciones a distancia identificaron al menos una réplica de magnitud 4,6.
Aunque una réplica de ese tamaño suele ser menor en comparación con los eventos principales, puede complicar labores de rescate y elevar el riesgo para estructuras ya dañadas.
Terremotos en perspectiva histórica: 1900, 1967 y el gran antecedente de 1812
El investigador del GFZ sitúa los sismos de 2026 entre los más fuertes en aproximadamente un siglo para esa región. Aun así, recuerda que existen antecedentes iguales o mayores documentados históricamente:
En 1900 se registró un terremoto cerca de Caracas de magnitud 7,7.
En 1967 ocurrió otro de magnitud 6,5.
El más intenso referido en la zona data de 1812, con una magnitud estimada de hasta 8.
La comparación no pretende relativizar el impacto actual, sino ubicarlo en una cronología que muestra que la región ha experimentado, aunque de forma infrecuente, eventos sísmicos de alta energía.
Por qué no hay conexión con Nápoles o California
La coincidencia temporal con terremotos reportados cerca de Nápoles y en California alimentó dudas sobre una posible relación. Dahm descarta esa hipótesis: Italia y la costa oeste de Estados Unidos están demasiado lejos del epicentro venezolano como para que exista un vínculo directo.
El experto enmarca el asunto en una realidad estadística: los terremotos son cotidianos a escala global. Según los datos citados, cada año ocurren alrededor de 13.000 sismos de magnitud 4 a 5 en el mundo.
La simultaneidad, en muchos casos, responde más al volumen de actividad sísmica permanente que a una conexión causal entre eventos distantes.
Fuente: Deutsche Welle (DW), con declaraciones del Centro Helmholtz de Geociencias (GFZ) y referencias al USGS.



viernes, 19 de junio de 2026

 JUNIO 19 DE 2026

NATALICIO DE JOSÉ GERVASIO ARTIGAS

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Explorando el Mundial 2026: Un Viaje Geográfico desde el Mundo hacia Argentina


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